viernes, 23 de septiembre de 2016

Aprovecha la cáscara de limón para calmar el dolor de las articulaciones

Rica en sabor y en propiedades medicinales para el cuerpo // Foto: revista Milled 


Por Beatriz Guzmán—El limón es un fruto cítrico que se ha valorado desde la antigüedad por sus aplicaciones culinarias, cosméticas y, sobre todo, medicinales. De sus nutrientes, se destaca su elevado contenido de vitamina C, pero también, sus compuestos antioxidantes, minerales y aceites esenciales.

Se ha comprobado que tiene el poder de fortalecer el sistema inmunológico y apoyar el tratamiento de la gripe, los resfriados y las infecciones bacterianas. Además, hace parte del grupo de alimentos alcalinos y se le atribuyen poderes diuréticos y desintoxicantes.

Sin embargo, a pesar de ser tan utilizado en casi todo el mundo, la mayoría de personas suele desperdiciar una de las partes que más propiedades tiene: la cáscara.

Aunque su sabor no es igual al de la pulpa, se ha determinado que cuenta con 10 veces más vitamina C, además de sustancias antiinflamatorias, que podrían ser útiles en el tratamiento de las dolencias articulares.

El remedio con cáscara de limón para aliviar el dolor en las articulaciones, se elabora de la combinación de este ingrediente con aceite de oliva extra virgen y hojas de eucalipto.

Es una terapia de uso externo que, en poco tiempo, mitiga los síntomas asociados con el dolor articular y la inflamación.

Ingredientes:

1 taza de aceite de oliva virgen extra (200 g).

2 limones grandes.

5 hojas de eucalipto.

1 frasco de vidrio con tapa.

Vendajes limpios (los necesarios).

Plástico de cocina.

Preparación: pelar dos limones grandes, picar sus cortezas y ponerlas en el interior de un frasco con tapa. Luego, agregar el aceite de oliva y asegurarse de cubrirlas por completo.
Cortar en varios pedazos las hojas de eucalipto y sumarlas al preparado. Tapar bien el frasco y ponerlo en un lugar fresco y oscuro durante dos semanas. Pasado el tiempo recomendado, filtrarlo con una tela y ya puede utilizarse.

Modo de uso: sumergir una venda de gasa en el remedio y ponerla sobre la zona dolorida. Cubrir la venda con plástico de cocina y una bufanda de lana. Dejarlo actuar toda la noche para que sus compuestos activos hagan efecto.

Se recomienda usarlo mínimo tres veces por semana.

El consumo de té de cáscaras de limón es un complemento saludable a la terapia anterior. Este regula el pH de la sangre y minimiza los procesos inflamatorios que aumentan la sensación de dolor. Por otra parte, resulta beneficioso para las dificultades digestivas, los problemas circulatorios y el dolor de cabeza.

Ingredientes:

1 litro de agua.

2 limones con cáscara.

Una cucharadita de miel.

Preparación: extraer el jugo de dos limones y picar sus cáscaras en varios trozos. Verter el litro de agua en una olla y ponerlas a fuego medio con las cáscaras troceadas. Dejarlas hervir durante 10 minutos, retirarlas del fuego y agregar el jugo. Endulzar con una cucharadita de miel y consumir una taza en ayunas.


Antojos que indican tener un problema de salud

Foto: bienestar y salud 

Tener ganas de comer un pedazo de torta o una ración de papas fritas, de vez en cuando es lo más normal del mundo; y en eso no hay ningún problema. Las complicaciones surgen cuando los antojos por ciertas comidas se dan de forma prolongada, esto es indicador de que se podría tener algún problema de salud.

Por eso, para prevenir que esto te suceda, hay que estar atento a lo siguiente:

Agua: tener mucha sed puede ser un síntoma temprano de diabetes. Y es que cuando hay exceso de azúcar en la sangre, los riñones tienen que trabajar en exceso para eliminarla, lo que hace ir al baño más seguido. Y cuanto más se va al baño, más sed da.

Sal: en general, el cuerpo recibe más sal de la que necesita, debido a todas las comidas procesadas que se consumen, que suelen estar cargadas de sal. No obstante, si se sienten deseos de comer más sal que de costumbre, puede tratarse del principio de la enfermedad de Addison, que se origina cuando las glándulas suprarrenales no producen suficiente cortisol.

Hielo: esto puede parecer extraño, pero si se tienen antojos de comer hielo no es que haga demasiado calor: es un síntoma de deficiencia de hierro. Y no solo se pueden sentir antojos de comer hielo, sino que podría tratarse de papel, tierra, arcilla, etc.

Chocolate: por supuesto que no es el antojo esporádico de chocolate; o el asociado al síndrome premenstrual, sino a antojos intensos de comer chocolate. En este caso, puede tratarse de deficiencia de magnesio o vitamina D.

Papas fritas: sí, son difíciles de resistir; y casi siempre se aceptan con mucho gusto. Pero, si se tiene un antojo irresistible de comerlas, es posible que se deba a algo más que el hecho de que son deliciosas: se puede estar sufriendo de una deficiencia de ácidos grasos omega-3.

Por supuesto, lo mejor que se puede hacer ante antojos anormales de comida es consultar con un médico. 

martes, 20 de septiembre de 2016

Beber agua para el rendimiento del cerebro

Cuando no se toma suficiente agua se pueden tener problemas de concentración debido a que el cerebro está compuesto en su mayoría por agua// Foto: universitarios.com 

¿Sabías que si consumes líquidos tu cerebro podrá rendir más? Aunque parezca algo extraño, existe una relación muy estrecha entre la ingesta de agua y la capacidad mental.

Para mantener la salud en buen estado, limpiar el organismo y eliminar las toxinas; este líquido es imprescindible. Además, ayuda a transportar minerales y vitaminas para nutrir las células (manteniendo el equilibrio hidrosalino) y favorece la pérdida de peso.

El agua da fuerzas cuando las personas están cansadas, hidrata cuando hacen ejercicio y reducen el calor. También colabora en el proceso de digestión y evita el estreñimiento.

Además, el agua reduce el riesgo de padecer ataques cardíacos o cáncer de vejiga y colon.

El cerebro es 75% agua.

El cuerpo humano es tres partes agua; por ello beber líquido es vital. En el caso de los huesos, el porcentaje acuoso llega casi al 25% y la sangre en un 92%. El cerebro (al igual que los músculos) la contiene en un 75%.

Para trabajar mejor, la mente necesita ese líquido vital. Sin dudas, es un consejo que deben tener en cuenta aquellos que están a punto de presentar un examen o que tienen por delante mucho estudio.

Según expertos, consumir un 2% menos de la cantidad adecuada de agua causa una disminución de la atención y pérdida de memoria.

Muchos de los despistes, quizás se deban a que no se está consumiendo la cantidad necesaria de agua.

La deshidratación repercute en el rendimiento intelectual. Por ello cuando hace calor y no se toma agua, las personas tienden a sentirse desorientadas, mareadas y con poca reacción. Al no tomar agua el pensamiento y los reflejos se ralentizan.

Los errores y olvidos serán frecuentes y será muy difícil focalizar la atención en la actividad que se esté realizando.

A partir del 1% de deshidratación ya empiezan los síntomas “mentales”, como disminución significativa del rendimiento de la memoria de trabajo.

Con el 3% aparecen los dolores de cabeza, la desorientación temporal o espacial y las alteraciones en la destreza cerebral.

Ya con el 10% menos, baja la memoria y con un déficit del 15% la concentración es nula.

Beber agua, además, mantiene las funciones físicas y cognitivas en niveles normales a la vez, que regula la temperatura corporal.

En aquellas situaciones donde se requiere un mayor esfuerzo mental, se recomienda consumir más líquido aunque todos los días se debe cumplir con, al menos, los 2 litros tan famosos.

Algunos consejos para mantener una hidratación correcta son:

No esperar a tener sed.

Al sentir la boca seca, los labios agrietados y la garganta molesta al tragar; ya puede ser tarde.

No hay que dejar para último momento el hábito de beber agua porque, para ese entonces, ya se puede estar deshidratado.

Son solo 8 vasos por día. Uno después del desayuno, a media mañana, en la merienda y a media tarde; y dos tras el almuerzo y la cena.

Llevar una botella con agua a todos lados.

Combinar con otras bebidas: no es necesario que los dos litros sean agua mineral. También, se pueden consumir otros líquidos “aceptados”: jugos de frutas naturales e infusiones de hierbas (frías o calientes).
En el grupo no se encuentran el café, los lácteos bebibles, los refrescos ni las bebidas alcohólicas.

Alimentos que aumentan el dolor de cabeza

Es recomendable evitar estos alimentos cuando se tiene un dolor de cabeza, debido a que se puede transformar en una migraña // Foto: lalupa.net 


Por Beatriz Guzmán—Aunque no todas las personas reaccionan igual y no todas tienen los mismos padecimientos, si hay una serie de alimentos que pueden hacer que un dolor de cabeza empeore.
Además de los hábitos que se pueden cambiar o mejorar, como dormir mejor para evitar las jaquecas; sería bueno evitar consumir en exceso ciertos alimentos.

Estos son los principales:

Quesos: sobre todo los maduros o curados, debido a que tienen un alto contenido en tiramina (que actúa en el cuerpo como un vasodilatador). El queso para rallar es uno de los alimentos a evitar cuando duele la cabeza.

En cuanto a otros alimentos que tienen tiramina en su composición, destacan las nueces, el hígado de pollo y el arenque.

Embutidos: los fiambres y encurtidos pueden contener dos sustancias usadas como aditivos: nitratos y nitritos. Ambos provocan desequilibrios en el transporte de oxígeno en la sangre y, por ende, dolor de cabeza.

Caldos y sopas comerciales: aunque son una salvación cuando no hay tiempo de cocinar, pueden causar migrañas debido a uno de sus componentes principales, el glutamato monosódico (que le aporta el sabor salado).

Las sopas comerciales y el estrés no son una buena combinación.

Y hablando de glutamato, hay que hacer mención a la comida china (con mucha salsa de soja). Esta contiene una buena dosis de este ingrediente que dilata las pupilas gustativas y los vasos sanguíneos.

Frituras: las papas fritas, los aperitivos y todo lo denominado “comida basura” son responsables de la vasodilatación y vasoconstricción sanguínea. Esto quiere decir, que expanden y estrechan las venas con los riesgos que esto supone.

Café: aquí también se pueden agrupar a los refrescos y jugos que contienen cafeína (así como las bebidas energizantes tan consumidas en un día ajetreado).

El café no es bueno cuando se tiene migraña porque mantiene alerta a las personas y el cerebro debe seguir despierto, cuando lo ideal sería que descansase.

Lácteos: además de los quesos nombrados anteriormente, la leche, el yogur o las cremas también pueden aumentar nuestros dolores de cabeza.

Alimentos refinados: la harina y el azúcar blanco también hay que evitarlo cuando duele la cabeza, debido a que son inflamatorios.

En cuanto a las harinas, hay que tener en cuenta que aquellas que contienen demasiado gluten son también causantes de jaquecas. Es recomendable no consumir avena, cebada ni centeno.

Bebidas alcohólicas: si bien beber una copa de vino tinto con la cena es bueno para la salud cardiovascular, el problema reside en el exceso.

Los licores, la cerveza y el vino son causantes de migrañas en mayor o menor medida, según su graduación alcohólica. A su vez, hacen que aparezca la tan tediosa resaca.

 ¿Qué comer cuando duele la cabeza?

Ensaladas de verduras frescas (sin aliños artificiales)

Jugos de frutas naturales

Frutos secos (almendras, cacahuetes)

Pescado azul (salmón, atún)

Aceites naturales (de oliva, de sésamo)

Frutas naturales (kiwi, naranja, sandía)

Semillas (linaza)
Verduras de hoja (espinaca, acelga)

Alimentos peligrosos para la salud del corazón

Problemas como el sobrepeso también son causados por esos alimentos  // Foto: lanacion.com


Por Beatriz Guzmán—Diariamente, un adulto no debería consumir más de 2000 calorías; porque cuando esta cantidad se aumenta de forma consecutiva se pueden desencadenar consecuencias graves para la salud; e incluso enfermedades cardiacas.

Sin embargo, existen ciertos alimentos que de por sí pueden llegar a afectar al corazón, si son consumidos en exceso.

Comida Frita: hay que tener especial cuidado con la comida que se consume en la calle. Muchas veces para su preparación se reutiliza el aceite, lo que hace que este sea cada vez más saturado. Cómo y en qué se fríen los alimentos puede hacer una gran diferencia.

Gaseosas: su consumo en exceso está relacionado a la hipertensión y aumento del colesterol, además de la obesidad y el sobrepeso. Según un estudio, los hombres que toman una bebida azucarada diariamente tienen un 20% más de posibilidades de sufrir un ataque cardíaco.

Carnes procesadas: los embutidos, carnes secas o enlatadas son altamente perjudiciales para la salud de las arterias. Todos esos alimentos son producidos utilizando grandes dosis de sodio y preservantes para su conservación.

Mantequilla o margarina: se recomienda disminuir su consumo, debido a que estas aumentan el riesgo de ataques cardíacos. Pueden obstruir las arterias y provocar accidentes cerebrovasculares.

Pizza: comer una rebanada puede contener hasta 2/3 del límite de grasas saturadas. Pero, como un antojo a veces es inevitable, es recomendable evitar pedir queso extra. Mejor ordenar una con vegetales.

Alcohol: las calorías que se encuentran en el alcohol no tienen ningún valor nutricional, contribuyen al aumento de peso y elevan la presión arterial. El efecto diurético (que provoca la eliminación de agua y electrolitos en el organismo) hace que se pierdan minerales importantes para el corazón.

Carne roja: no es necesario desaparecerlas por completo de la dieta. Sin embargo, sí hay que considerar la moderación de su consumo, ya que estas tienen una alta dosis de grasas saturadas.

lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Consumir o no carbohidratos en la noche?

Un entrenamiento fuerte por la noche puede permitir el consumo de carbohidratos a esas horas // Foto: Entrenamiento.com


Por Beatriz Guzmán—Que el comer carbohidratos en la noche  sea bueno o no, depende de muchos factores. Pues, los carbohidratos pueden ayudar a que el cuerpo se recupere luego de un fuerte entrenamiento. Pero, si no se hacen ejercicios y se comen carbos de noche, el efecto puede ser al revés y se subirá de peso.

Cuando se hacen entrenamientos muy intensos, las reservas de glucógeno se descargan, entonces, lo que el carbohidrato hace es reponer las reservas y mejorar la recuperación de los músculos.

Sin embargo, cuando se hacen ejercicios en la mañana o el cuerpo no tiene un entrenamiento, este no tiene reservas de carbohidratos; y ese extra consumido en la noche, el cuerpo lo reservará como grasa. ¿Por qué tanto daño en la noche?  Porque la sensibilidad a la insulina es pobre.

Hay otros factores que también intervienen:

Si pueden cenar carbohidratos:

– Hombres que solo buscan mantenerse o aumentar y hacen pesas y cardio.

– Mujeres que buscan mantenerse/aumentar y tienen metabolismo rápido/sensibilidad a la insulina elevada; no aumentan grasa con facilidad y entrenan tarde.

– Atletas de alto rendimiento.

– Niños.

– Ectomorfos: personas superdelgadas a las que les cuesta mucho aumentar.
En cualquiera de estos casos se debe cuidar la calidad de los carbos.

No deben cenar carbohidratos:

– Hombres que quieren perder grasa y entrenaron de día.

– Mujeres que quieren perder grasa; aún si entrenan de noche y si buscan rebajar es recomendable consumirlos hasta el almuerzo; si solo se busca mantener el peso, entonces mejor entrenar de noche para poder cenarlos.

– Personas con metabolismo lento.

– Personas con biotipo endomorfo.

– Personas que aumentan grasa abdominal fácilmente.

– Personas con resistencia a la insulina.

– Mujeres que buscan mantenerse, pero entrenan de día.

Beneficios de comer duraznos

Más que una rica fruta, el durazno tiene propiedades para tratar cólicos abdominales, entre otros // Foto: buenasalud 


El durazno es rico en potasio y vitamina A. Tiene un alto porcentaje de vitamina B17, beta-caroteno y vitamina C; es una gran fuente de magnesio, zinc y fósforo. Además, antiguamente era utilizado para tratar los dolores reumáticos, los cólicos abdominales y la tos.

Algunos de sus beneficios son:

Bajar de peso: elimina la grasa, además aporta una mínima cantidad de calorías.

Retrasa el envejecimiento: funciona como antioxidante, ayuda a hidratar la piel y reconstituir los tejidos.

Elimina las toxinas de la vejiga y los riñones: Previene los cálculos renales y la nefritis.
Ayuda a prevenir infecciones gastrointestinales.

Aporta fibra al cuerpo: Estimula el movimiento intestinal y evita el estreñimiento; es un laxante muy efectivo y suave.

Estimula la secreción de jugos digestivos.

Reduce el nivel de colesterol en la sangre.

Evita la depresión y levanta el estado de ánimo.

Mejora el sistema inmunológico.

Previene enfermedades cardiovasculares.